Barrio Sésamo para constituyentes

 

 

 

 

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Ser antinacionalista en España es ser muchas cosas, y todas eminentemente prácticas. Una especie de cosmovisión inversa. Para empezar, ser antinacionalista es tener un punto de vista tajante sobre la desigualdad. El aumento o no de la desigualdad es un asunto debatido en medio mundo, en el medio mundo que puede permitírselo, por así decir. Pero no hay dudas, ni académicas ni políticas, de que la reivindicación nacionalista en España es básicamente una reivindicación de los ricos frente a los pobres. El “Espanya ens roba” que pusieron en circulación como banderín de enganche fetén los nacionalistas puede traducirse sin aparatosidad ninguna como “Los pobres españoles nos roban”. Un lema aún más inmoral cuando se recuerda hasta qué punto la prosperidad de los territorios nacionalistas se debe también al trabajo de millones de españoles inmigrantes, cuya parte de soberanía sobre el territorio que quiere independizarse es bastante más que simbólica. Cualquier concepto de la solidaridad entre ciudadanos derrapa gravemente ante el acoso nacionalista, y este es el más grave de los problemas que debe soslayar la improbable, pero real, izquierda nacionalista.

Arcadi Espada en El Mundo

 

 

 

 

 

Plagio a la Sociedad Estatal Casa de la Moneda de Argentina. La República Barcelonina (REPUBA) y la repubilla; y su falsa moneda, que pasa de mano en mano y ninguno se la queda… ¿Y ese billete? Me lo han colau. (Giovannini)

 

 

 

 

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La amenaza de una involución trasnacional empieza a provocar reacciones curiosas, quizá decisivas. Las constituciones y los parlamentos ya no se invocan frente a los impulsos del poder sino del pueblo. Ante la victoria de Trump, se cita a Adams, Jefferson y Madison; se apela a la responsabilidad de congresistas, senadores y jueces; y se recuerda que el We, the people ya está sometido a los checks and balances. Frente al Brexit, se acude a una sabia tradición constitucional, a la Revolución Gloriosa de 1688 y a Lord Sumption, magistrado del Supremo, conocido como the brain of Britain, el hombre más inteligente de un país que cultivaba la inteligencia. Y en España… Bueno, en España seguimos pensando que la prioridad de la legislatura no es aplicar la Constitución, sino reformarla. No es reivindicar la Transición, sino hacer una nueva, más acorde con los sentimientos de nuestros rupturistas. «De la olla hirviente del corazón vivo pueden surgir nieblas que turben la cabeza. Por eso hay que tener embridado el corazón, sujeto y en su sitio». 40 años después, Torcuato [Fernández-Miranda] imparte de nuevo la lección no aprendida.

Cayetana Álvarez de Toledo, hoy en El Mundo

 

 

 

 

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El Magnate del Pueblo ha hecho masa con las masas y aun con el territorio… ¡O así lo cree él! Sus delirios tienen una importancia menor, porque van a ser frenados por las sólidas instituciones estadounidenses; el propio cargo va a embridar a Trump, y acaso ahí encuentre al padre negador de caprichos que nunca tuvo. Ahora es un servidor público y hay que desearle buena suerte, señor Presidente… ¡Trump va a madurar al fin! Pero, mientras contemplamos cómo nuestro muchacho crece día a día, greater and greater, no olvidemos la responsabilidad de cada uno de aquellos ciudadanos que votaron encandilados por un mensaje de odio y división. Y el resultado no ha sido una sorpresa, salvo para los analistas que no leen tebeos, porque la respuesta estaba aquí, aquí y aquí desde 1989. Aunque Crumb acabó proponiendo un final alternativo: wishful thinking politólogo. (Robert Crumb / Giovannini)

 

 

 

Espinar sin futuro (Rafa Latorre) (Imagen: Giovannini)

 

 

 

 

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Burgemeester in oorlog. Alcalde en tiempos de guerra. Así describen los holandeses el dilema del líder político obligado a escoger entre la apacible irrelevancia y el poder con riesgos. Clegg escogió bien. Brexit, Rodea el Congreso, el lúgubre y anacrónico Rufián… La era de la sinrazón ha quedado solemnemente inaugurada. Muchos países acabarán recurriendo a la fórmula del Government of National Unity para combatir la política del odio y el rencor. Cuanto antes lo haga España, mejor. Necesitamos gobiernos dispuestos a defender la razón. Incluso a hacer de esa defensa una emoción. C’s en Cataluña, una vez consumada la doble rendición del PSC, al nacionalismo y a Podemos. Y una coalición del Partido Popular y Ciudadanos en España. Ahora imaginen que esas dos dichosas circunstancias coincidieran en el tiempo. La nueva España. La verdadera revolución.

Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo

 

 

 

 

 

Un forgesing al Forges de ayer (Giovannini)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un forgesing a El Roto dominical (Giovannini)

 

 

 

 

Patria [de Fernando Aramburu] tiene también otro protagonista. O esa fue mi conclusión al cerrar el libro y colocarlo amorosamente en la estantería junto a Vidas Rotas. Ese protagonista es el Estado ausente. No el Goliat contra el que clama, pura halitósica hipocresía, el cura don Serapio. Tampoco el que irrumpe en la trama, abusivo y traidor a su mandato. El Estado como expresión de una nación constituida. De una comunidad democrática fundada en un acuerdo blindado a las saludables discrepancias ideológicas. Que comparte memoria y voluntad. Y cuya eficacia no es únicamente policial, sino también pedagógica y moral. Ese Estado no aparece en Patria. Ni tampoco hoy en Alsasua, donde una víctima, Consuelo Ordóñez, ha tenido que asumir la responsabilidad del héroe porque los gobiernos no han asumido la suya. ETA ha sido operativamente derrotada. Pero el odio, el matonismo, la ignorancia y el proyecto político identitario que asesinaron al Txato siguen ahí. Y siguen ahí porque no los hemos combatido. Ni siquiera lo hemos intentado.

Cayetana Álvarez de Toledo, hoy en El Mundo

 

 

 

 

 

Donde la policía no puede entrar

 

 

 

 

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 Para realizar esta obra cargada de significado y titulada “La facultad”, el plagiario-pop Leonard Giovannini ha warholeado un cuadro de Santiago Ydáñez, pintor español contemporáneo, quien probablemente estará encantado de encontrar su obra reproducida tantas veces en tan poco espacio, ¡y sin cobrarle nada! Para quien todavía no conozca al artista jienense, este vídeo permite hacerse una idea de su obra, magnífica, y de su vida, probablemente también magnífica. En esta entrevista, además, ante la pregunta acerca de un torneo de baloncesto en su pueblo, ofrece una imprescindible lección de periodismo.
 

 

 

 

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Aclararé que no me parecería bien que nos obligasen a todos a llevar la foto de nuestros amantes en nuestra cartera; y aún peor vería que nos obligaran a besuquearla cada cierto tiempo. Por ese mismo motivo, soy en general poco partidario de obligar a la gente a besar su bandera o mostrar hacia ella otros fervores. No me gustaría que, cuando visito la casa de alguien, el anfitrión me obligara a darle un sonoro ósculo al retrato que exhibe encima del televisor, entre una flamenca y un geranio, instantánea de cuando era joven y viajó con su pareja a Torremolinos. Pero al igual que ante ese portarretratos, por horrendo que sea, jamás se me ocurriría la idea de escupirlo, o ponerme científico y explicarle que no son más que fotones que llegan hasta nuestras retinas, así también me gustaría que los modernetes no se portaran de forma maleducada ante las banderas. Ni se pusiesen a explicarnos, de modo condescendiente, su obvia relación con la industria textil.

Miguel Ángel Quintana Paz en El Subjetivo

 

 

 

 

 

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 Se dijeron: “¿Podemos podar? ¡Podemos!”, un sindiós indicativo y subjuntivo. Pero hacen mal en atribuirse el mérito de la poda, cuando la rosa supo asfixiarse sola… ¡A estos prepudientes se les ha dado todo hecho! Nos preocupa que algún día la socialdemocracia sea sustituida por el grosero populismo, y no queremos ver que aquello ya sucedió con el advenimiento del Psoe de Zapatero, e incluso antes. (Lagarrigue/Giovannini)

 

 

 

 

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La decisión del TC de devolver a la Fiscalía la responsabilidad sobre el futuro penal de Carme Forcadell demuestra dos cosas: que Libres e Iguales, modesta patera patriótica, tenía razón. Y que el Estado español -cada una de sus partes- necesita una cura radical de autoestima. Un baño de colombiana convicción democrática. Como se ha visto, no había ningún mandato legal que obligara a la Fiscalía a esperar. Lo que el Constitucional ha hecho ahora -la deducción de testimonio a la Fiscalía para que «si lo estima pertinente ejerza las acciones que correspondan ante el tribunal competente»- equivale a una simple notificación. Con un detalle de vodevil: la información sobre Forcadell que el TC ha remitido a la Fiscalía es la misma que la Fiscalía remitió hace casi dos meses al TC, incluida la denuncia de Libres e Iguales.

Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo

 

 

 

 

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Joven matrimonio entre las ruinas (Imagen: Giovannini)

 

 

 

 

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Son muchas las causas que explican el agostamiento de la rosa, pero una es la principal y de ella derivan las demás: el injerto de cizaña al que se sometió (¡voluntariamente!) en su juventud. (Lagarrigue/Giovannini)

 

 



Albert Boadella. Contra toda estupidez. De José Luis López Linares. (Ver acto de homenaje y película)