Captura de pantalla 2014-08-31 a la(s) 18.31.24

Cabe insistir en lo que Libres e Iguales afirmó en su acto Por el pacto español. Sí, la Constitución de 1978 contiene dos anacronismos: los derechos históricos y la monarquía. Pero uno se ha convertido en causa y síntoma de la enfermedad segregacionista, y el otro en metáfora y garante del acuerdo civil. No es casualidad que los defensores de los derechos históricos, de izquierdas y de derechas, converjan en un renovado odio a la monarquía. Son los falsos republicanos. Los que se alzan contra Felipe VI en nombre de los principios que el nacionalismo agrede de manera sistemática: la libertad del individuo frente al mito totalitario, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la empecinada fraternidad de los españoles. Frente a los nuevos reaccionarios, la democracia coronada.

Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo